sábado, 24 de abril de 2010

Me lastimaste,

te quise. Te amé-

Te esperé, me la jugué

y admito que me salió como el reverendo orto

¿Y qué? ¿Morí, acaso? No

Acá estoy y me la re banco

Tengo pánico de verte en algún lado,

tengo sueños más seguidamente de lo

que quisiera con vos, tengo preguntas,

tengo dudas y tengo mucha desilución

¿Y por eso no salgo de casa?

Por el contrario: salgo más que nunca

Y cada tema que conozco me recuerda a algo tuyo,

o, bueno, el 95% de los temas

Hay calles que prefiero ni cruzar ... una plaza

que no puedo ni mirar

Fotos que borré, textos que borré,

pero recuerdos que no logro borrar

Y aún así ... sigo

Otra no queda

Qué pelotuda que era a los 14 años. Creerme que el mundo se terminaba en vos ... creerme que nunca iba a poder ser feliz

Estaba equivocada. Al tiempo lo entendí. Y tiempo después, cuando podría haberle hecho caso a mi experiencia y frenarme ... no lo hice

¿Lo peor? No me arrepiento

¿Lo irónico? Lo haría una y mil veces si volviese a ese momento (no ahora, claro)

¿La lección? Si no aprendés a quererte y cuidarte vos, el otro no lo va a hacer por caridad

¿Otra lección? La gente cambia, porque quiere y yo no puedo volverlos atrás porque quiero

¿Conclusión? Pasé mucho tiempo preocupándome por vos ... y no por mí. Eras el eje de mi vida y de mi pensamiento. Me aterraba pensar en el día en que no te vieses más. Y acá estoy

Hace meses que no te veo, estoy feliz, estoy viva (qué patético suena decirlo), conocí gente nueva, quiero más todavía a la gente vieja ... No me puedo quejar

1 comentario:

-Agustina- dijo...

siempre lo digo siempre lo diré admiro tu.. mm nose, cual es la palabra, seria como tus huevos jaja pero no, como q no.... en fin vos me entendes.