-Sólo he amado dos hombres en mi vida -murmuró-, y tú has sido uno de ellos. Tal vez en la próxima vida, los dioses sean más bondadosos con nuestro amor..
No pude contestar, pues no existía respuesta posible. Cerró los ojos por última vez. Se fue en silencio y me dejó. Su último aliento no fue más fuerte que el anterior, pero yo percibí el frío en sus labios cuando la besé.
-Adiós, mi señora, -murmuré-. .Adiós, corazón mío..
No hay comentarios:
Publicar un comentario