martes, 8 de junio de 2010

Re-inauguro la sección de "las pelotudeces de Caro", bastante pedida por mis lectores (?) -por Dios, ahora que tengo un hamster bajo el banner del Blog puedo decir que tengo un seguidor más-

El tema del día es el odio


Como suelo hacer, antes de empezar a filosofar decidí buscar una definición:

La acción de odiar está íntimamente relacionada con el sentimiento de odio, definido por la psicología como uno de los sentimientos más negativos y destructivos que puede tener el ser humano. Odiar a alguien, a algo o a alguna situación particular siempre tiene que ver con la presencia de sensaciones de desprecio, temor, resentimiento o envidia hacia el objeto de nuestro odio. Por lo general, los sentimientos de odio y las consiguientes acciones de odiar generan reacciones altamente violentas tanto para la persona que las siente como para terceros, pudiendo estar estos vinculados o no a quien odia.
De acuerdo a lo que plantean los profesionales de la salud mental
, el odio nace básicamente hacia el miedo o el temor hacia cierto objeto, individuo o situación. Este temor genera en el individuo que odia sentimientos de inseguridad, inestabilidad, sensaciones de resentimiento y de consiguiente desprecio. Muchas veces puede suceder que aquello que odiamos es algo que nos gustaría poseer, dominar o conocer pero que por razones de fuerza mayor (tanto propias como externas) no podemos lograr.

Bien, la definición no es algo muy "loco" o "desconocido", más bien todas las personas estamos en condición de decir qué es odiar o a qué odia en general la gente. Pero esta definición me hizo reflexionar: fuera de joda, siempre que uno 'odia' es a alguien que interfiere en nuestros planes, alguien que envidiamos o alguien que en realidad querríamos ser y no podemos.
Hoy puedo decir que no odio a nadie. Ahora, mirando en mi pasado creo que si llegué a odiar y no puedo contradecir al que escribió la definición de más arriba: odié por envidia, odié a una persona que tenía algo (alguien, más bien) que yo no podía tener.
El odio apesta. No suena académico, ni suena bien dicho ... pero realmente el odio pudre por dentro a las personas (algo podrido, con el tiempo, termina por apestar).
Conozco odios irracionales y esos odios pueden perfectamente confundirse con la palabra ENVIDIA: las mujeres que envidian a otras por tener al chico que quieren, las personas que envidian a otra por sus logros, las personas que odian a otras por su seguridad, por sus relaciones, por su manera de ser o hasta su manera de vestir. Las personas que odian a otras por su forma de pensar determinada o quienes odian a otro POR TENER una manera de pensar (simplemente por eso: tener un ideal y defenderlo)
Estamos rodeados de odio. Siempre en las encuestas del facebook está la preguntita '¿odiás a alguien?' y me sorprende que haya personas que contesten: SÍ. Tal vez es una chiquilinada o usan 'odiar' como sinónimo de tener bronca/no soportar/tener asco ... pero, realmente, ¿hay personas entre nosotros que ODIAN?
Creo que es una de las palabras más fuertes y más horribles. El odio genera odio: no por nada lo definen como uno de los sentimientos más negativos, porque no lleva a nada más que a la tristeza y a la destrucción
Otra cosa con la que convivimos: AMOR Y ODIO. ¿Cuántas veces dije 'es amor y odio'? ¡NO! Error. Si hay amor, no hay odio ... y si hay de los dos entonces es una mezcla del todo enfermiza

En fin ... mi conclusión es que es una cuestión de significados. El 99% de las veces que decimos 'odiar' algo/alguien en realidad queremos decir que no lo toleramos, que lo queremos lejos o que nos molesta ... pero no lo odiamos realmente
Creo que me di cuenta que no ODIO a nadie porque hice el siguiente planteo: quien odia a alguien, lo quiere ver mal; le desea el mal y yo sé muy bien que el mal no se le desea a nadie y que, particularmente, no lo deseo

Bueno, no quedó con mucho sentido realmente este texto ... es sólo que vi algo escrito sobre el 'odio' y me puse a pensar en las millares de veces en que escuché a alguien decir que odia a otro, en que yo misma lo dije ... Y está mal, es una confusión en el uso de la palabra

No odio. Y creo que no conozco realmente al odio (gracias a Dios)

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